Dicen de mi que soy impuntual, gracioso (mejor dicho graciosillo), tranquilo (por no decir huevazos) y un “bienqueda”. Probablemente, pero mi teoría es que para dos días que estamos aquí no merece la pena llevarse malos ratos, sobretodo con gente que realmente no es importante en tu vida.
He de reconocer que cada vez me estoy volviendo más raro… ¿será la edad?
A los 21 años me dicen que tengo un carramarro en el huevo, tienen que quitármelo (el huevo y el carramarro) y meterme por la vena química pura para eliminar los restos que se han extendido a abdomen y pulmones.
Si algo aprendí de todo aquello que la familia y los amigos son lo mas importante de mi vida. Ya no me como la cabeza por tonterías de las que antes me daban muchos quebraderos de cabeza.
Más del 90% de mi existencia la he pasado jugando al fútbol. Me ha quitado muchas cosas, pero son muchas más las que me ha dado.
Como diría un buen amigo, “otra cosa no habré ganado con el fútbol, pero dinero….tampoco”. Me quedo con las experiencias que he podido vivir y la gente extraordinaria de la que hoy en día puedo fardar de tenerlos como amigos.
Chavales, la gasolina (mejor dicho el gasoleo) se me esta acabando. Y no es la física, sino la mental.
Cuando me retire no pienso tirarme a la bartola a comer “bollicaos” y a ver pasteladas en la TV. Quiero seguir practicando algún tipo de deporte pero sin esa responsabilidad de horarios ni de no tener un fin de semana libre de septiembre a junio.
Si hay algo que he sacado en claro del fútbol es que me gusta competir, llevo toda la vida haciéndolo y quiero seguir con esa sensación de cumplir los objetivos que me marque.
En mi vida deportiva me ha dado tiempo a probar de todo antes de una competición: he probado a comer poco, a comer mucho, a hacerlo pronto y tarde, a entrenar a tope, a hacerlo a medio gas, a ponerme la botas bien y no al revés como suelo jugar… un sinfin de probaturas, pero o no he conseguido dar con la tecla o no hay una constante en ese sentido. Eso si, los mejores recuerdos que tengo de partidos son lo que mentalmente estaba muy motivado y concentrado. Así que siguiendo esa pauta me he creado una serie de rituales que consiguen que afronte la competición muy motivado y concentrado.
Una vez un buen amigo me dijo, “arrepiéntete siempre de algo que hayas hecho, nunca de algo que no hayas ni siquiera intentado hacer”, aunque también me dijo, “al que madruga, buena sombra le cobija” lo que me dejo un poco confundido, así que yo por si acaso me aplico la de “a vivir que son dos días” porque en esta vida estamos de paso y hay que disfrutar cada segundo de ella.

